viernes, 22 de diciembre de 2006

CAPAS DE LA PIEL

La piel está compuesta por tres capas:
Epidermis es la más superficial, está compuesta por varias capas de queratinocitos y su función es proteger y regular la hidratación. En la capa basal, cada seis a nueve queratinocitos, se intercala un melanocito. Estos son los encargados de fabricar el pigmento responsable de filtrar los rayos ultravioleta y de dar el color a la piel (melanina).
Dermis es el tejido conectivo que está bajo la epidermis. Se compone de fibroblastos y otras células, colágeno, elastina, reticulina, arteriolas, terminaciones nerviosas, glándulas apocrinas y ecrinas, folículos pilosos, glándulas sebáceas, capilares linfáticos, y músculo erector del pelo. Su función es ser el soporte de la epidermis, gracias a que contiene fibras elásticas y colágeno. También es la encargada de hidratar y lubricar la piel, a través de las glándulas sudoríparas y sebáceas. Gracias a la gran vascularización, participa en la regulación de la temperatura corporal. Además, es un reservorio importante de agua, ya que el ácido hialurónico es su sustancia fundamental (material viscoso en que están inmersas todas las estructuras mencionadas, y que es capaz de retener varias veces su peso en agua).
Hipodermis es la capa inferior de la piel, compuesta por una tupida red de vasos sanguíneos. Ésta es la capa que se conecta con los órganos internos, y por estar formada de fibras, venas y adipositos, protege contra las agresiones y actúa como reserva energética. Aquí se ubican los corpúsculos sensoriales, capaces de percibir los cambios de presión y de temperatura ejercidos sobre la piel.